EL ACTO DE RESCATE INCA... ¿CONOCIMIENTO DE LA CORRUPCIÓN EN EL IMPERIO INCA?
Un reciente estudio de la San Marcos sobre la Caida del Imperio Inca
deslumbra que estaba caduco y que no se iba a levantar mas.
Decir que el Imperio Inca fue conquistado por 200 soldados malolientes españoles, que venían con un pequeño continentes en contra de miles y miles de indios, era poco creíble.
Recién se descubre que los Incas ya ESTABAN CORRUPTOS POR DENTRO.
El acto mismo del RESCATE DEL INCA DEMOSTRARÍA QUE EXISTÍA CONOCIMIENTO DE UNA CORRUPCIÓN Y UN APEGO POR LA MODORRÍA Y LAS MALAS COSTUMBRES INSANAS, ESTUDIO INTERESANTE QUE NOS MUESTRA LAS DIVERSAS SEÑALES QUE TUVIERON LOS INCAS EN CUANTO A LA PEQUEÑA PRESENCIA ESPAÑOLA.

Otra señal de la disolución era el abandono de los más fuertes principios de su propia cohesión social. La fuerza y la estabilidad del Imperio provenían de las sanas normas agrícolas de los ayllus, trabajo obligatorio y colectivo, comunidad de la tierra, igualdad y proporción en el reparto de los frutos, tutela paternal de los jefes. Todo esto que había creado la alegría incaica, en "el buen tiempo de Túpac Yupanqui", era abandonado con imprevisora insensatez. El Inca y sus parientes, la nobleza privilegiada, bajo el pretexto de las guerras, habían formado una casta aparte, excluida del trabajo, parásita y holgazana. En torno de ella se quebraban todos los viejos principios. El pueblo trabaja rudamente para ellos; tenía que labrar no solamente las tierras del Inca y del Sol, y las de la comunidad, sino la de estos nuevos señores. El Inca, rompiendo la unidad económica del Imperio, obsequiaba tierras a los nobles y curacas, quienes las daban en arrendamiento a indios que las cultivasen, con obligación de entregar cierta parte de los frutos. Estas propiedades individuales, dentro de un pueblo acostumbrado al colectivismo, herían el espíritu mismo de la raza y presagiaban la disolución, o un ciclo nuevo bajo normas diversas. Los nobles favorecidos trataban de perpetuar el favor recibido, trasmitiendo la propiedad individual.
Es decir se estaban derrumbando por dentro... los españoles fueron simples oportunistas.

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